24 agosto 2010

Desastres Naturales en 2007. Almanaque catastrófico de un año natural. (4ª Parte)

Análisis de las catástrofes Naturales acaecidas durante el año 2007





ENERO

            En el mes de enero de 2007 se produjeron un total de 28 episodios catastróficos naturales, esto significa el mes más duro en cuanto al número de episodios se refiere. Este mes, es el único en el cual, nos aparece el tipo de catástrofe de tipo climático (incendios provocados por unas condiciones de sequedad extremas durante un largo período de tiempo, sequía). Del resto, cinco fueron de tipo geológico –cuatro corrimientos de tierra y un terremoto de 7,5 grados- y veintidós de tipo meteorológico.

            Las inundaciones y los episodios de vientos fuertes fueron los más recurrentes con siete episodios cada uno.
            En cuanto a la siniestralidad, enero de 2007 dejó un total de 630 muertos, la inmensa mayoría en el continente asiático, donde la ola de frío que visitó los países monzónicos (India, Nepal, Bangladesh y Pakistán) dejo un total de 284 muertos. Los episodios de tipo geológico dejaron un total de 64 muertos. En el tema de los heridos, el continente europeo presentó el mayor número, con 34 debido a fuertes vientos que entre otros países afectó a España.
           Los daños económicos relacionados con tales catástrofes fueron diversos y de diferente índole. Destacar las casi 10.000 estructuras destruidas en Perú por un corrimiento de tierra, los dos millones de usuarios que sufrieron cortes eléctricos en Europa por los fuertes vientos, los 110.000 evacuados en Malasia por las inundaciones o los más de 700 transportes cancelados en la región central de Europa por los vientos.


FEBRERO

            El mes de febrero de 2007 destaca por el hecho de que el 100% de las catástrofes naturales fueron de tipo meteorológico. Los tornados empiezan a aumentar en número y sobretodo se van a ir concentrando en las llanuras de los Estados Unidos de América. Las inundaciones siguen en el número uno del ranking de episodios más repetidos. Teniendo en cuenta que hablamos del invierno boreal, en el verano austral se da el primer incendio, concretamente en Australia.

            En este mes, la siniestralidad se concentró principalmente en el continente africano. En el África meridional, las incesantes lluvias causaron inundaciones importantes que dejaron más de 200 muertos. En cuanto a los heridos, Asia contabilizó un total de 1549 relacionados mayoritariamente con las fuertes lluvias producidas en Indonesia durante la primera semana del mes.


En los daños económicos destacar las estructuras afectadas –principalmente casas de particulares- durante las inundaciones citadas de Indonesia con más de 150.000 casos. Así mismo, estas inundaciones causaron la evacuación de más de 400.000 personas.





MARZO

            Durante el mes de marzo de 2007 se produjeron un total de 23 episodios catastróficos, donde las inundaciones fueron abundantísimas, con ocho episodios reportados. No obstante, el viento fuerte fue el subtipo de catástrofe más mortífero, con 88 fallecidos en Madagascar. Por regiones mundiales, Asia vuelve a ser donde mayor número de fatalidades y heridos se registran, más de 230 muertos y 1131 heridos representan más de la mitad en el primer caso y prácticamente la mayoría en el segundo.

            Los daños económicos, esta vez vinieron definidos en buena parte por los dos seísmos de más de seis grados producidos en Indonesia (Sumatra Occidental más concretamente), estos dejaron un total de 47.750 estructuras dañadas o destruidas y en torno a 100.000 evacuados, desplazados o afectados.



ABRIL

            En España tenemos un dicho que reza “En abril aguas mil”. Aunque este trabajo no contabiliza la cantidad de agua caída durante los episodios de las inundaciones, si podemos percibir que algunos sucesos naturales son más importantes que otros por las repercusiones que tienen. De esta manera, las inundaciones acaecidas en Argentina durante la primera semana de abril dejaron como resultado más de tres millones de hectáreas de cultivo afectadas. Así mismo, el ciclón Jaya que afectó a la isla de Madagascar produjo destrozos a unas 50.000 estructuras. Relativamente importante fue el episodio producido por un seísmo de más de ocho grados en las islas Salomón en Oceanía, teniendo en cuenta que causó la muerte de más de una cincuentena de personas y que afectó a más de 3700 casas –si por ejemplo vivieran tres personas en cada casa significaría que afectaría a más de 10.000 personas- las cifras son muy destacables.
 En el mes de abril hemos de señalar la aparición de los episodios de granizo, un subtipo de catástrofe que generalmente suele dejar elevados daños materiales –estructuras de todo tipo, cultivos, etc.-. Las tormentas con aparato eléctrico abundante también suele ser de tipo destructivas, así en Texas además de provocar una docena de muertes elevó la cifra de estructuras  afectadas a 50.000.
            Por regiones, Asia volvió a encaramarse al primer puesto de siniestralidad, debido sobre todo a las inundaciones acontecidas durante la primera semana en Afganistán, Tayikistán y Pakistán dejando 367 muertos o lo que es lo mismo, más del 65% del total de muertos del mes.





MAYO

            Este mes fue un mes relativamente tranquilo, las muertes descendieron hasta las 253 aunque la cifra de herido se duplicó con respecto del mes de abril. Las inundaciones volvieron numerosas, y los incendios forestales contaron con un total de tres episodios. El resto fueron casos aislados aunque no por ello menos virulentos.

            Los incendios forestales dejaron más de 273.000 hectáreas arrasadas, todos ellos en los Estados Unidos, una región del mundo donde los incendios alcanzan elevada repercusión por las grandes extensiones boscosas que poseen. En cuanto a las catástrofes de geológico, en mayo sólo un episodio fue reportado, un corrimiento de tierra en Colombia que dejó tras de sí nada más y nada menos que 89 muertos, más de 30.000 estructuras afectadas y en torno a 600 evacuados. Los corrimientos de tierra o flujos de tierra se forman más a menudo en las laderas de las colinas de las áreas húmedas durante épocas de precipitación abundante o de deshielo. Los suelos arcillosos y limosos son los más propensos a producir tales sucesos. La longitud de las lenguas de tierra que se desplazan suele oscilar desde pocos metros hasta kilómetros. Teniendo en cuenta que las laderas de colinas son lugares propicios para el asentamiento humano por las condiciones agrícolas que suelen presentar, es normal que al producirse tal corrimiento se lleve consigo vidas humanas, dejando sepultadas miles de casas e incluso poblados enteros.
            En este mes otra tormenta con aparato eléctrico volvió a dejar fallecidos, esta vez en la India. Las tormentas eléctricas, se generan dentro de enormes nubes –cumulonimbos-. Granizo y cristales de hielo chocan entre sí al subir y bajar dentro de la nube produciendo que partículas con carga eléctrica positiva se acumulen cerca de la parte superior de la nube. Más allá de cierto punto estas cargas producen chispas, que centellean entre diferentes regiones de la nube o entre dos nubes, esto son los relámpagos, mientras que las que descargan entre el suelo y la nube son los temidos rayos. Tales descargas pueden calentar el aire adyacente hasta los 30.000ºC en menos de un segundo haciendo que explote de forma violenta con lo que tenemos un trueno.


 JUNIO
            
El tercer mes de 2007 con mayor siniestralidad debido principalmente a la ola de calor que azotó Pakistán a final de mes. Tan solo en este país dejó un total de 1100 muertos según cifras oficiales, más del 60% de los fallecidos en junio por catástrofes de tipo natural. Con la entrada del verano boreal, nos olvidamos de las olas de frío que dan paso a las de calor, como vemos igual o más virulentas que las anteriores. En este mes tenemos tres episodios de los 19 totales de olas de calor, una de ellas con efectos sobre el Mediterráneo Oriental, una zona bastante propensa a sufrirlas en los meses estivales.

            La mayor parte de los heridos de este mes se produjeron por el terremoto de 6,2 grados en China, mientras un terremoto de mayor magnitud (6,8) en Guatemala no ocasionó pérdidas de vidas humanas.
            Los daños económicos vendrán determinados en buena medida por el inicio de lluvias de tipo monzónicas, aunque si bien es cierto no a parecerán en su máxima expresión hasta más adelante. En China y Bangladesh, tales lluvias causaron inundaciones que llegaron a producir más de 200.000 estructuras dañadas en cierta manera, más de 475.000 hectáreas de cultivos afectadas y cerca del millón de damnificados.


JULIO

            De  nuevo un mes con más de un millar de muertos en total y de nuevo Asia la región del mundo más afectada, seguida esta vez por Europa. Las inundaciones con un total de siete episodios constituyen más de la mitad de los sucesos catastróficos acontecidos en julio. Inundaciones en India, Pakistán, China y Bangladesh, seguidas de la ola de calor en el Mediterráneo constituyen los sucesos más siniestros con más de mil muertos. Por otra parte, el terremoto que se produjo en Japón supuso ascender la cifra de heridos a más de mil, concretamente sólo en Japón 1088.

            En el apartado de daños económicos, podemos destacar el incendio de la costa oeste estadounidense que dejó tras de sí más de 650.000 hectáreas quemadas de bosque. Destacan también los casi 700.000 evacuados producidos por las inundaciones ya mencionadas líneas atrás.
            Los monzones van a constituir, como viene siendo habitual, una fuente de desgracias abundante. Si bien es cierto, su llegada es celebrada por la mayoría de poblaciones que los padecen, no es menos cierto que año tras año se cobran miles de vidas, millones de dólares en pérdidas materiales, etc. Las precipitaciones anuales de lugares con clima monzónico, suelen alcanzar cifras superiores a los 2.000 mm, la mayoría de los cuales precipitan, valga la redundancia durante los meses de verano. En otras circunstancias, sobre todo de tipo económico y social, los monzones podrían ser beneficiosos –véanse diferentes cultivos-, sin embargo, cabe preguntarse si las ganancias son mayores a las pérdidas, si es que tan solo la muerte de una persona no es suficiente  para considerar negativo tal suceso natural.

AGOSTO

            El segundo mes más pésimo en cuanto a la siniestralidad se refiere. Casi 4.300 muertos y 1.586 heridos dan buena fe de ello. Tal magnitud de fallecidos se debe a la combinación de los efectos del monzón sobre Asia Meridional en su mayoría y el efecto de un terremoto de 7,9 grados en Perú. Del 5 al 9 de agosto, en las regiones de Vietnam, India, Pakistán, China, Bangladesh y Filipinas se produjeron 2.500 fatalidades debidas a inundaciones, las cuales volvieron a ser el episodio más común. El 15 de agosto en Perú, un seísmo importante dejó 910 muertos y 1.500 heridos.

            Los monzones como ya hemos mencionado son beneficiosos para los cultivos, y por ellos es motivo de alegría su llegada. Sin embargo, si el monzón se adelanta, los campos no estarán listos para la siembra, mientras que si se retrasan la cosecha será pobre.
            En este mes de agosto hemos de señalar el comienzo de la época de huracanes –denominación atlántica-, tifones denominados así al este de Asia. Entre las latitudes 5º y 20º, con temperaturas del agua mayores a los 27ºC y con el acompañamiento del efecto de coriolis que produce la formación de torbellinos de los sistemas de bajas presiones, se producen los huracanes y tifones. Una perturbación en el patrón del viento provoca que el torbellino formado empiece a girar, causando así una baja presión superficial con aire acelerándose en el interior. La alta temperatura causa evaporación y el aire que sube es muy húmedo. Al enfriarse, la condensación libera el calor latente, aumentando la inestabilidad y generando sistemas de cumulonimbos tormentosos de impresionantes dimensiones.
            En este mes, encontramos una de las cifras más llamativas de evacuados, se trata de los cinco millones de personas afectadas por las inundaciones al norte de Bangladesh. Así mismo, los incendios que tuvieron lugar durante todo el mes de  agosto en la costa oeste estadounidense dejaron un total de más de 430.000 hectáreas arrasadas.



 SEPTIEMBRE

            Comienza la tregua de los monzones, con la llegada del otoño éstos empiezan a apaciguarse, las lluvias no son tan abundantes, es más, en el mes de septiembre de 2007 los subtipos de catástrofes más repetidos ya no fueron las inundaciones, fueron los huracanes y los tornados con tres episodios cada uno. El tornado es sin lugar a dudas, el viento más terriblemente poderoso que existe en el planeta. Las velocidades que puede alcanzar han rondado en varias ocasiones cifras superiores a los 500 Km/h. Aunque se forman en cualquier parte, son abundantísimos en las Grandes Llanuras estadounidenses. El viento al cambiar de velocidad o de dirección cerca de la parte superior de un cumulonimbo inclina las corrientes ascendentes. Las corrientes descendentes, frías, caen a un lado del aire ascendente sin enfriarlo. La nube sigue creciendo durando más de lo normal. El aire ascendente empieza a girar despacio cerca de la parte superior de la nube y avanza hacia abajo, haciéndose más angosto. Al disminuir el radio de la espiral, la velocidad de rotación aumenta y se forma un embudo bajo la nube. El aire absorbido por este embudo entra en una zona de presión mucho más baja enfriándose, expandiéndose y expulsando su humedad. El embudo acaba convirtiéndose en tornado al tocar el suelo.
  No obstante descender las inundaciones durante este mes, sigue siendo el episodio catastrófico con mayor siniestralidad, en concreto en Uganda, Ghana y Sudan la primera semana del mes dejo un cuarto de millar de fallecidos, aunque también fue importante en este apartado el huracán Félix sobre Nicaragua dejando 133 muertos.
   Los daños económicos, por enésima vez vinieron definidos por las inundaciones, así en los países africanos donde sufrieron tal episodio se contabilizaron en torno a 650.000 estructuras afectadas y 250.000 damnificados. Por su parte, el tifón Wipha, dejó a su paso en el norte de Taiwán y las costas orientales chinas más de dos millones y medio de evacuados, desplazados y afectados por este episodio. Los huracanes y tifones, propios de estas fechas suelen dejar meses en que sobre todo los daños materiales son cuantiosos. De esta manera, en un mes de septiembre con relativamente pocos episodios catastróficos -trece aquí- nos encontramos con más de 750.000 estructuras dañadas y casi tres millones de damnificados.


OCTUBRE

            Otro mes parecido a septiembre en cuanto al número de episodios catastróficos se refiere, con menor mortalidad, y donde los subtipos de catástrofe más repetidos son los incendios y el granizo. Paradójicamente, en octubre, el mes que seguramente un mallorquín relacionaría más con las lluvias e inundaciones, a escala planetaria se produjeron en 2007 cero episodios de este tipo. El granizo, un subtipo de catástrofe bastante destructiva, está formado por bolitas que oscilan en tamaños de entre 5-50cm. Nace como gota de lluvia en la base de una nube cumulonimbo grande. Fuertes corrientes de aire levantan las gotas que se congelan al superar el nivel de congelación, después precipitan cerca de la parte superior de la nube. En su caída las bolitas crecen al chocar con gotas de agua muy frías que se congelan al entrar en contacto. Su tamaño final dependerá de las veces que la bolita ascienda y descienda en el interior de la nube. Otro fenómeno igualmente peligroso es el de la cencellada. Ésta, se produce bajo condiciones de frío y niebla, cuando gotas de agua muy frías d niebla o llovizna entran en contacto con una superficie muy fría y se congelan al instante de contactar. Una vez que la superficie sobre la que se van adhiriendo está completamente cubierta, se va depositando más agua sobre los cristales ya formados. Llegan a alcanzar pesos considerables y el principal riesgo viene dado al formarse la cencellada sobre líneas de alta tensión, ya que con la acción de la gravedad y el viento pueden acabar rompiéndose como ha ocurrido ya en varias ocasiones.

            El episodio más siniestro de este mes fue una tormenta tropical, la Noel se llamó. Dejó más de la mitad de los muertos de este mes. Los daños económicos fueron numerosos durante este mes aunque no demasiado cuantiosos. Principalmente destacaríamos la extensión de casi 400.000 hectáreas quemadas en el sur de los Estados Unidos, así como los más de dos millones de evacuados sobre todo debido a los efectos de los tifones en el Este de Asia.



 NOVIEMBRE

            El mes más cruento de todos durante el 2007. Aunque se trata del segundo mes con menor número de episodios de catástrofes naturales, con una docena exactamente, tan sólo uno de estos, el Ciclón Sidr causó en Bangladesh la muerte de 4.100 personas, esto es, más de la cuarta parte del total de muertos durante el 2007. Esto acompañado de la aparición nuevamente de episodios de inundación hacen que noviembre se configure en 2007 como el mes más siniestro. El número de heridos, 150 provino del terremoto de 7,7 grados en la escala Richter. Los terremotos se producen por la liberación de una gran energía que libera una falla cuando se produce un súbito desplazamiento de ésta. Sucede así por el esfuerzo que se acumula al bloquearse el movimiento de las rocas de ambos lados de la falla. La falla al romperse, envía ondas de choque que sacuden todo el planeta. A diario se suceden varios cientos de temblores menores –sobre todo en la zona de subducción del Océano Pacífico que es la fuente del 80% de los terremotos- en todo el mundo. Aunque son raros los terremotos de gran magnitud, como observamos en este análisis, a lo largo de un año se pueden producir los suficientes terremotos como para causar estragos importantes en la población. Además, los terremotos, en muchas ocasiones, son la causa directa de la consecución de otra catástrofe de tipo natural como por ejemplo los corrimientos de tierra.

            También fue muy importante el impacto del ciclón Sidr sobre estructuras humanas, prácticamente la totalidad de Bangladesh sufrió un apagón eléctrico, además de afectar de manera directa a más de diez millones de personas en el propio país asiático y dejar dañadas o destruidas casi 1,2 millones de estructuras habitables y no habitables. En México (Tabasco), las inundaciones causaron daño a 700.000 estructuras y se produjo la evacuación de un millón de personas.


       Vamos llegando al final de este análisis mensual de 2007 y comprobamos como a lo largo del año, es el continente asiático el que carga con el mayor número de muertos, heridos, episodios de catástrofes naturales. Sólo en este mes, más del 99,3% de los muertos por catástrofes de este tipo se produjeron allí.

DICIEMBRE

            Sin lugar a dudas el mes más benévolo de todo 2007, con sólo 8 episodios de catástrofes, 71 muertos, 16 heridos y escasos daños materiales. Los episodios de olas de frío constituyeron la mayor parte del total de estos. Además de ser los más mortíferos con 68 fallecidos, todos ellos en los Estados Unidos, un país que por sus proporciones y situación geográfica acoge cada año numerosos episodios catastróficos aunque en general nada comparables en cifras de mortalidad a los de otras regiones como ya hemos ido viendo.

            Los daños materiales más importantes fueron los cortes de electricidad en el centro de los Estados Unidos y los evacuados, 27.000 también en el propio país anglosajón por causa de las olas de frío.
           Por regiones, ya señalamos Estados Unidos como la más afectada, sin embargo también podemos reseñar los dieciséis heridos y un fallecido por un seísmo producido al norte de Nueva Zelanda (Gisborne) el 20 de diciembre de 2007.


Conclusiones


            A partir del objetivo principal que se buscaba podemos extraer las siguientes conclusiones sobre las catástrofes naturales acaecidas durante el año 2007:
ÝEn primer lugar, el tipo de catástrofe más repetida durante el 2007 fue la de tipo meteorológica, de los 206 episodios totales el 89,32% fueron de este tipo, el resto en su mayoría geológicas.

ÝEl subtipo de catástrofe que con mayor frecuencia se produjo fue el de los episodios de inundación con 62 casos de los 206 totales, seguidos muy de lejos por los tornados con 23 casos y los vientos fuertes con 17, todos estos de tipo meteorológico. De los geológicos los terremotos triplicaron al otro subtipo de catástrofe geológica, los corrimientos de tierra.
ÝLa siniestralidad de las catástrofes naturales de 2007 arrojan la siguiente información: geográficamente, la región más castigada fue Asia donde casi el 80% de las muertes de todo 2007 se produjeron allí, así como también donde mayor número de heridos hubo, esta vez casi el 70% del total. Por subtipo de catástrofe las  inundaciones, con 62 casos, dejaron un total de 5.825 muertos –el 40,26% de los muertos totales-, mientras los ciclones, con sólo tres casos en todo 2007 dejaron 4.179 fallecidos, es decir, casi un 30% del total de fallecidos. Esto, nos lleva a pensar que existen un tipo de catástrofes, según la información analizada en este trabajo, que son más mortíferas que otras.
ÝEn cuanto a los daños en las estructuras encontramos que Asia es la región con mayor número, seguida de Centroamérica y África, es decir, sobre todo en regiones más vulnerables a los efectos devastadores de las catástrofes naturales. Además, la mayor parte de éstas provocadas por las inundaciones.
ÝLos cortes eléctricos, dejando de lado que el paso del ciclón Sidr en Bangladesh dejó prácticamente todo el país a oscuras, se producen con de manera más notable en las zonas más desarrolladas, América del Norte y Europa, donde las olas de frío, los vientos fuertes o el granizo provocan la mayor parte d estos sucesos. A veces, la simple caída de un rayo, como supuestamente ocurrió el noviembre pasado en Mallorca, puede dejar sin luz a una cantidad importante de gente, en este caso fueron más de medio millón los usuarios que quedaron privados de corriente eléctrica durante más de tres horas.
ÝLos cultivos más afectados se concentraron en América del Sur, más concretamente en Argentina donde un solo episodio de inundaciones dañó 3 millones de hectáreas. En general son este tipo de episodios los que de manera mayoritaria causan mayores pérdidas en este campo.
ÝLas extensiones quemadas por incendios forestales se concentraron en más de un 87% en los Estados Unidos de América, la región mundial donde los incendios arrasan cada año mayor número de hectáreas.
ÝLos evacuados, desplazados y afectados en general por los diferentes tipos de catástrofes se concentraron de manera muy importante en Asia, más del 92% de éstos. Principalmente, las inundaciones, huracanes, tifones y ciclones son los causantes principales en tales sucesos.
ÝLa cancelación de transportes públicos como los vuelos, navegación marítima, ferroviaria o por carretera fue más evidente en la región de América del Norte. Hay que tener en cuenta que es la zona donde mayor tráfico existe, por tanto al ser también una zona con propensión a padecer prácticamente cada mes episodios catastróficos hace que la cancelación de transportes aumente.
ÝLos meses que acumulan mayor siniestralidad son los de verano, exceptuando noviembre con el paso del Sidr. Hay que tener en cuenta que en verano comienza la época de los monzones, un suceso que al concentrarse en las zonas más vulnerables, entiéndase donde la vive la población más pobre, causa una mayor mortalidad por efecto de las enormes inundaciones.

Últimamente, vengo escuchando en la radio un anuncio que reza lo siguiente: “cada tres segundos muere un niño en el mundo a causa del hambre”, después de analizar los datos de este trabajo podemos concluir que cada 36 minutos aproximadamente, muere una persona por causa de algún tipo de catástrofe natural, aunque ahora nosotros ya sabemos que al menos en 2007 principalmente murieron por efecto de las inundaciones. El anuncio que vengo oyendo casi cada día, me hace pensar en que realmente, si pudiéramos contabilizar cuánta gente de la que muere de hambre, lo hace directa o indirectamente por la sequía, muy seguramente,  y pondría la mano en el fuego por esta suposición, lo haría en su mayoría por la sequía prolongada. Es más, algunos datos de organismos oficiales, como la ONU, subrayan que más de 250 millones personas están afectadas directamente por la desertificación y cerca de 1.000 millones se encuentran en riesgo. Pongamos un ejemplo, la región semiárida del Sahel –al sur del Desierto del Sáhara-  soporta largos períodos de sequía. La peor de ellas comenzó en tiempos relativamente modernos. Lloviznas en la década de los sesenta, ausencia de lluvia en 1972 y 1973 que no terminó hasta un año antes de mi nacimiento, 1980. Perecieron 200.000 personas, es decir, en 20 años murieron 10.000 personas por año sólo en esta región del mundo, además de 4 millones de cabezas de ganado. Así pues, podemos decir que queda relativamente demostrado que en este trabajo falta una parte importante del grueso de fallecidos y daños económicos ocasionados por un tipo de catástrofe climática  altamente devastadora.

Un tema que me gustaría señalar antes de que el trabajo quede finalizado es el de las fuentes. Para el análisis de este trabajo sobre las catástrofes naturales de 2007, me he basado de manera casi prioritaria en un informe de AON Corporation, una empresa de consultoría y seguros afincada en los Estados Unidos, que anualmente realiza un informe de catástrofes climáticas a nivel global, más concretamente para este trabajo el  “Global Climate Catastrophe Report 2007”.  Aunque en un principio empecé a consultar periódicos digitales en busca de catástrofes, me di cuenta que era mucho mejor para la consecución del objetivo de este proyecto, siendo consciente de que la información era incompleta, realizarlo sobre la base de este informe que presenta una gran cantidad de información perfecta para el análisis que se pretendía. De todos modos, quede aquí reflejado que soy plenamente consciente, de que no se reflejan catástrofes que bien podrían haber sido añadidas si la búsqueda de información se hubiera extendido mucho más en el tiempo.

Por último, me gustaría hacer referencia a una cuestión que se pone de manifiesto al tratar el tema de la siniestralidad, tanto para las vidas humanas como para las actividades económicas y estructuras construidas por el hombre. Parece obvio, y así lo han demostrado las cifras y datos de este trabajo, que no se pueden obviar las condiciones socioeconómicas de las regiones, zonas o países sobre los que afectan las catástrofes naturales. Hemos visto a los largo de las ochenta y tantas páginas de este análisis que, las regiones más pobres, son las más vulnerables a los efectos de una inundación, el paso de un ciclón o los temblores de un movimiento sísmico. Cabe preguntarse, cómo podemos nosotros ayudar a que esto no sea así. Cada año, los países desarrollados aportan dinero para paliar las pérdidas que en general los subdesarrollados sufren por los efectos de catástrofes naturales. ¿No sería mucho más eficiente donar con anterioridad ese dinero para que tales países se prepararan tecnológicamente para resistir mejor las sacudidas de la madre naturaleza?.

 Bibliografía

¨         Cuadrat, J.M. Pita, M.F. Climatología. Ediciones Cátedra. Madrid, 2004.
¨         Tarbuk, E.J. Lutgens, F.K. Ciencias de la Tierra. Una introducción a la geología física. Editorial Pearson Educación. Madrid, 2000.
¨         VV.AA. Atlas National Geographic. Edita RBA Coleccionables. Barcelona, 2004.
¨         VV.AA. Tierra. Editorial Pearson Educación. Madrid, 2004.
¨         VV.AA. Global Climate Catastrophe Report 2007. AON RE GLOBAL: Impact Forecasting. Chicago, 2008.

Referencias Electrónica




@  http://www.elmundo.es/
@  http://www.google.es/
@  http://www.libertaddigital.com/
@  http://www.elpais.com/
@  http://www.aon.com/es/es/
@  http://www.noaa.gov/
@  http://es.wikipedia.org/

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